JARDINERIA JAPONESA


1.1- ORIGEN DE LA JARDINERIA JAPONESA.

La jardinería, como casi todas las manifestaciones artísticas japonesas, tiene su origen en el Continente, en China.
Cuando Japón no era mas que una sociedad feudal primitiva, China era ya un imperio de cultura desarrollada y sofisticada.
Nace este estilo de jardinería oriental, igual que todos los estilos primitivos, como contraposición a una naturaleza tantas veces hostil.
Templos, palacios, residencias de gobernadores, son engalanados con hermosos jardines que engrandezcan la posición de su propietario.
En su origen, se trata de jardines paisajistas que imitan la naturaleza, mejorándola según el gusto de su creador.
Cuando Japón alcanza su esplendor como imperio insular, el arte esta impregnado de influencias de su gigante vecino y aparecen ya modelos propios en la forma de hacer jardines.

1.2.-CUANDO Y DONDE SE EMPIEZA A HACER EN ESPAÑA.

El interés por la jardinería japonesa se despierta en España en los años 60, a la vez que el interés por la cultura oriental. De cualquier modo este interés es minoritario y el Estilo Japonés es anecdótico en nuestro país.

2.1.- ¿CUÁLES SON SUS CARACTERISTICAS?

En origen, el jardín japonés es un “parque” en el que están presentes todos los elementos de la naturaleza con la huella del trabajo del hombre. Es un jardín tremendamente artificial en el que se imita a la naturaleza cambiando la escala. Nos referiremos a él a partir de ahora como: Jardín Paisajista Japonés. Es un espacio trabajado de forma minuciosa en el que nada queda al azar. En primer lugar se hacen movimientos de tierras para crear montañas, valles, ríos y lagos. Después se harán las plantaciones creando praderas, bosques , riberas de vegetación abigarrada. Agua, rocas y puentes, aparecen siempre y de entre las plantas utilizadas con mas frecuencia, destacaremos: bambú, en todas sus variedades, coníferas podadas de forma caprichosa, azaleas, rododendros, peonías, frutales de flor y musgos con los que crearán diminutas praderas. Es muy frecuente también la presencia de “topiarias” con las que se dará a los arbustos forma de rocas, olas etc. Otro elemento sorprendente para los occidentales son los ríos de rocas, ya vengan representados como un río en el que falta el agua, ya como un cauce en el que el agua ha sido sustituida por lajas de piedra que imitan, con su disposición, la corriente.
En el momento en que el Paisajismo Japonés ha alcanzado su máximo esplendor, afectado de un manierismo que lo llena de excesos formales, aparece, proveniente de China de nuevo, un estilo que lo influenciará profundamente: el Zen.
Estamos en el siglo XI (occidental) y una nueva corriente budista, viene a reformar la decadente religión que se ha convertido en una serie de practicas formales sin fondo.
Busca el Zen la supresión de todo lo superfluo, la vuelta a los orígenes, la introspección y la búsqueda de la esencia de la vida dentro de uno mismo, son la meditación y la contemplación dos de las vías para lograrlo y para ello crea un espacio decorativo tanto en el interior de la vivienda como en el jardín donde todo invita a tomar ese camino ascético. Se elimina toda ornamentación superflua y queda nada mas la esencia del jardín. Donde antes había montañas ahora encontramos rocas que las representan, donde antes había lagos o praderas, ahora tenemos superficies de arena peinada. En vez de tener un gran parque que rodea los edificios tenemos ahora un patio que es prolongación de las estancias de la vivienda.
Es, el pequeño jardín Zen, probablemente el mas depurado de entre todos los estilos jardineros, ya que carente de elementos superfluos, reducido a la esencia, debe ser capaz de transmitir toda la intención de su creador sin apenas apoyos físicos. Es por tanto el mas difícil de realizar, si no tiene “Alma”, será un trabajo fallido, por mas que formalmente sea correcto.
El Jardín Zen, está indisolublemente ligado en su origen a la corriente budista del mismo nombre. Se construye en primer lugar en los templos, donde tenemos los mejores exponentes y lo encontramos mas tarde en viviendas privadas ocupando generalmente patios interiores o traseros.
Es un jardín cerrado de pequeñas dimensiones con ausencia total o casi total de vegetación. El protagonismo lo tienen siempre los áridos, rocas y arenas.
Conceptualmente su aportación mas novedosa es el “vacío”. En su composición son tan importantes los elementos presentes como los espacios en que no hay nada.
Las composiciones pueden ser abstractas, pueden representar grupos de estrellas, islas montañas, pero siempre inspirarán en el animo del que los contempla serenidad. Son ante todo un lugar de meditación carente de elementos superfluos.

3.1.- EN QUE SE DIFERENCIA DE OTROS JARDINES.

La jardinería japonesa, aunque en ocasiones tenga una función meramente ornamental, va directa al espíritu, busca siempre tocar el alma estimulando actitudes mas familiares a los orientales que a los occidentales, como son la introspección o la meditación.

4.1.- ¿PUEDE SER UN AMBIENTE PUNTUAL EN UN ESPACIO MAS AMPLIO?.

Si, debe serlo además. Un estilo tan exótico debe ocupar una zona delimitada dentro de un jardín occidental. Siempre que recreemos un estilo jardinero muy definido, corremos peligro de estar construyendo una fantasía “Disney” de pésimo gusto. Soy mucho mas partidario de tomar elementos de este estilo y aplicarlos en jardines contemporáneos, prefiero siempre los jardines inspirados en cualquier estilo, no las recreaciones de un estilo ajeno en el tiempo o en el espacio.

5.1.- ¿QUE ELEMENTOS LO INTEGRAN?. ¿CUALES NO PUEDEN FALTAR?.

En el estilo paisajista, agua, movimientos de tierra, todos aquellos elementos que contribuyan a dar sensación de naturaleza en un espacio reducido.
En el jardín Zen, rocas y arena.

6.1.- ¿PARA QUE USOS ESTA DESTINADO?

Como marco o prolongación de la vivienda o el templo y siempre como el lugar ideal para la meditación y la contemplación.

7.1.- ¿ES FACIL O DIFICIL DE REALIZAR?

Es difícil en sus dos corrientes, en el paisajismo la dificultad estriba en que al ser tan artificial, cada elemento cobra un gran protagonismo, ya sea un arbusto , ya sea una curva del terreno. En el zen, la ausencia de ornamentación deja reducido el trabajo a la esencia del jardín. Transmitir una sensación con un mínimo de elementos, está reservado solo a unos pocos, que dominen el “Arte” de la jardinería.

8.1.- ¿LO PUEDE HACER CUALQUIERA...

Un aficionado, o un mal profesional, podrán hacer en el mejor de los casos un jardín personal y agradable, nunca un jardín de “Estilo” y menos aún un Zen o un Paisajista Japonés, que requieren un dominio absoluto de la técnica y de conceptos tan sutiles como la “Atmósfera”

9.1.- ¿QUÉ PLANTAS...

Los japoneses, sienten un amor especial por las plantas acidófilas como rododendros y azaleas, por los arces de hermoso follaje, por las coníferas de crecimiento mas lento, por el bambú y los helechos. Sienten pasión por las floraciones delicadas de los frutales, y por los diversos matices de verde de los musgos.
Nunca en un jardín japonés encontraremos estridencias de forma o color. Siempre el conjunto de volúmenes , colores, perspectivas, formará un todo armonioso y aparentemente fácil.

10.1.- ¿QUÉ MANTENIMIENTO...

El cuidado de un jardín japonés necesita las manos de un experto minucioso y amoroso en su trabajo.
Las podas se realizarán siempre con tijera de mano, rama a rama, se limpiarán con frecuencia las hojas muertas y las flores marchitas cuando aún están en las ramas, el césped se mantendrá siempre corto como una alfombra, exigirá en suma una dedicación muy intensa. No debemos olvidar que la pequeña escala de los elementos del jardín paisajista, agigantará cualquier signo de abandono y las características tan especiales del jardín Zen, darán sensación de arenero al menor descuido

11.1.- ¿PARA CUAL DE...

El jardín Japonés en cualquiera de sus dos estilos, es tan artificial que puede prosperar en cual quiera de los climas presentes en nuestro país. De todas formas el de tipo paisajista prosperará con menos mantenimiento en las zonas húmedas.

12.- ¿POR QUÉ ES ...

Quizás por sus características de sobriedad formal y de lugar de contemplación, el jardín Zen sea adecuado para decorar patios interiores o accesos a edificios públicos, como oficinas, además las líneas de arquitectura contemporáneas desprovistas de ornamentación son muy acordes con este estilo.

13.- DENTRO DEL MERCADO...

No, aunque indudablemente existe mas interés en la actualidad por este tipo de jardín que hace unos años, sigue siendo un estilo exótico y curioso en el caso del jardín Zen y practicamente desconocido si hablamos del estilo Paisajista.

14.- ¿EN QUE ESPACIO...

Siempre pequeño. En grandes espacios hay otros estilos que funcionan mucho mejor y que son mas cercanos a nuestro espíritu y nuestra cultura. Creo que debemos considerarlo una curiosidad y como tal debemos tratarlo cuando lo integremos en nuestros jardines.


Jaime Juanes.

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